jueves, febrero 01, 2007

Al límite.

No sé cuantos de ustedes hayan estado alguna vez en una Montaña Rusa de verdad (no necesariamente rusa, sino una que no sea el Gusanito de michi que se encuentra en Plaza San Miguel). Bueno, yo si. Tenía algo de ocho años o más cuando fuimos con la family a un parque de diversiones allá en los yunaites, era un niño alto así que pasé el límite necesario para entrar al dichoso juego. Desde entonces puedo recordar poco.

La subida te llena de adrenalina, es una sensación creciente que te llena de un no-sé-que que sabes terminara cuando llegues al punto más alto y después todo ello se convierta en un grito que durara lo que dure el paseo. La gente murmura, tu miras hacia abajo, alguien ríe, otros lloran y tu... sabes que pronto llegara el momento cumbre y deseas salir con todas tus ganas, te arrepientes, pero no hay camino de regreso, es imposible que hagan retroceder el carrito solo para que uno se baje. A lo mejor si todos quisieran bajarse, pero el juego no es así.

Una vez que pasas el primer pico, el carrito baja con velocidad y la percepción de toda realidad cambia. Todo se torna borroso, solo hay dos sonidos reconocibles, el grito y el sonido del viento azotar tus oídos. Ahora detengámonos.

Imagínate que en medio de esa bajada precipitante el carrito se detiene, ves a todos atrás tuyo (por que no hay nada como sentarse en la primera fila) y los ves detenidos en el tiempo, con sus brazos extendidos, bocas abiertas, sonrisas, llantos y probablemente uno que otro vomito a punto de escapar. Pero tu, tu tienes la capacidad de ver en esa millonésima parte de segundo (que suena más chévere que decir microsegundo) como si hubieras detenido el tiempo. Que hago? Después de todo, tengo todo el tiempo del mundo para analizar esta situación y... nada, por que cuando el tiempo siga avanzando, seguiré en esa montaña rusa hasta que termine el paseo.

Cuando termino el paseo mis recuerdos son borrosos, en algún momento abrí los ojos y vi lo que pensé sería mi muerte segura, a los ocho años no vives nada, así que no me entretuve con la película del día. Recuerdo haber subido y bajado pequeños montes, haber dado un giro (un loop) y después un camino en línea recta que me llevaba a la terminal. Supongo que temblé, pero sigo vivo.

Cuando uno vive, siente, y muchas veces sentir es como un viaje en una montaña rusa. Tienes lapsos en los que no vives nada, todo anda tranquilo y muy aburrido, en otros subes y subes por la cuesta de la emoción, preparándote a noticias que no siempre serán buenas o malas. Como la primera vez (si, sexualmente hablando) uno se pone nervioso, quiere dar lo mejor de si, la decepción es un fantasma que podría hacerse tangible al no desempeñarnos como debería ser, es que somos tan inexpertos. O cuando vamos detrás de una chamba, queremos dar una buena impresión y de pronto, zas... no somos nada más que uno más en la estadística de los desempleados. O peor aún, cuando uno vive una decepción amorosa y lo que sucede en menos de tres horas se alarga tanto como si fuera para siempre.

Aquel momento parece nunca terminar, como cuando viajas por la montaña rusa, cualquier cosa, cada palabra, cada gesto, cada momento te llena de un no-sé-que que te embarga de tristeza, tienes que pensar dos veces antes de decir algo pues lo que digas, podría cagarte por el resto de la vida. Analizas el momento, como si el tiempo se detuviera y el carrito se quedara estático, pero sabes que aunque lo pienses bien y tengas las palabras correctas para salvarte de lo que venga, igual el carrito seguirá su curso y lo que suceda tendrá que suceder. Y sigue el curso del tiempo, tomas las peores decisiones en pos de salir menos lastimado, pero no es posible. Derramas tus lágrimas para desahogarte, como cuando gritas en una montaña rusa, solo que en lugar de alzar tus brazos para disfrutar de la adrenalina, te limpias los mocos para evitar verte inmundo. Una vez abajo, después de tanto caos, crees que todo termino, pero no es así, viene la segunda parte del recorrido que te lleva nuevamente a un pico de gritos y peleas, temores escondidos arrojados como trapos mojados que pronto se convierten en una lucha por saber quien fue el menos malo.

Cuando vivo momentos así me gusta verlo desde un punto de vista lejano, me gusta ser el espectador y no el personaje principal, pero son cosas que no puedo manejar. Me gusta abstraerme, escapar de la responsabilidad de lindar con algo similar, simplemente hay emociones fuertes a las que no me quiero enfrentar, pero debo hacerlo para solucionar mis problemas.

Desde aquella vez que me subí a la montaña rusa no he podido subirme a otra, ni siquiera a la del misero gusano del Play Land Park, pues al toque me sentía temeroso. Eso era cuando niño, no sé ahora. Por suerte, ya mis paseos han terminado... por el momento.

34 Comments:

Blogger Kat said...

hay algo extraño en todo esto
me asusta leer lo que leo
porque es exactamente lo que siento...
NO PUEDE SER QUE SEAS TAN PUNTUAL!!!!

Por cierto ejem y no te burles
Yo aún no me puedo subir al gusanito, desde la vez que me subí al remedo ese de montaña Rusa, sumado al martillo y no sé que otro jueguito que me suspendió en el aire como si fuera un pedazo de hilo, e hizo conmigo lo que quiso.

Yo no puedo abstraerme............
Genial, Genial, Genial!

7:57 a. m.  
Blogger Nam said...

Ya cada uno de nosotros se ha subido a su carrito de la montaña rusa, y no nos queda otra que disfrutar esos momentos buenos, aprender de esos malos, incluso de los que nos hacen limpiarnos los mocos, para que al final del paseo podamos mirar hacia atras y sonreir sin remordimientos.
Saludos
PD: Aqui hay una montaña rusa donde haces todo el paseo parado.

9:14 a. m.  
Blogger Peregrino said...

Estimado Dragón, algunas cosas quiero comentar; como tu bien dices la vida es una montaña rusa, pero es peregne, si hoy sientes estabilidad (en buenahora) es por que estás en una de las secciones tranquilas, pero tu sabes que eso puede cambiar en cualquier momento, el paseo es contínuo y solamente termina cuando dejamos el parque de diversiones.

Pero el viaje no es sólo un "rush" de cosas malas también hay alturas de gran felicidad, revisa tu vida y verás que los has tenido, como todos nosotros.

La montaña rusa es una alegoría del cambio, y como sabemos el cambio es lo único permanente.

Nos leemos.

PD: Sabiendo tu inclinación por la buena comida te recomiendo un hueco al que fuí la semana pasada (cortesía de una amigo de oficina), Cevichería Pesca & Pisco, en Villarán con Aviación, por donde ésta la Isla Escondida, plato ESPECTACULAR la chita Batayaki, como para 3 personas. Por si acaso no soy dueño de la cevichería ni nada, jajajaja.

9:21 a. m.  
Blogger TRuLy said...

Yo me subo a todo!
me muero de miedo lo confiezo, pero si no subo siempre me quedare pensando en como hubiera sido... asi que para evitar esa pregunta tan fastidiosa... Yo le entro!
Habla si quieres lloramos juntos en la montanha rusa o en el juego que mas le temas...

Un besito
!!!

Cuidate mucho ♥

1:28 p. m.  
Blogger Ursula said...

Qué buena comparación Dragón... Así es, la vida está llena de vuelcos, cambios, giros inesperados e impredecibles... Creo que el truco está en aprender a disfrutar el viaje en la montaña rusa, y no subir asustado sino con todas las ganas de vivir una buena experiencia...
Un besote

1:42 p. m.  
Blogger Jen Frulita said...

a mí me gustan las motañas rusas...
pero no cuando sientes que estás en una como ahora... esos momentos en la vida son raros y esos si me asustan

2:17 p. m.  
Blogger petite amie said...

yo solo me subi al gusano de plaza san miguel hace como 2 años y me dio miedo ,no me gusta ,tengo pánico a las alturas

pero debo confesar que al final me emocionó el poder subir y que al terminar queria volver a subirme aunque sabia q terminaria temblando como la primera vez
jee

salu2

2:45 p. m.  
Blogger Elga said...

Dragón!!!

Que post tan espectacular. Primero, la descripción de todas las sensaciones que tienes en la montaña rusa. Wao, nunca me he subido a una en la vida real, pero luego de leer tu post, creo que ya se exactamente lo que se siente. Segundo, la analogía que haces con los momentos y las decisiones claves de la vida. Fabulosa. Y por último, la forma en que describes algunas experiencias. No sabía que la primera vez se ponían tan nerviosos y se preocupaban tanto por dar la talla. Gracias a Dios soy mujer.

Saludos,

Elga

3:07 p. m.  
Blogger El perro andaluz said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

3:13 p. m.  
Blogger El perro andaluz said...

A mi me encantan las sillas voladoras de las ferias en provincia y son voladoras pues como no están bien ajustadas, puede que salgas volando 40 metros con tu silla y te saques la chochoca...así como en la vida, hay que ajustar bien las cosas pa' no salir volando.
Oe, otra cosita: hay blogs a los q no puedo entrar y me sale un mensaje así: bx-4xwic4: tienes alguna pu...idea de que se trata? y son varios los blogs. si algo se te ocurre, me cuentas pe...es que no sólo sabes de carros, también de otras cosas:)

3:14 p. m.  
Blogger Dinorider d'Andoandor said...

bueno, no disfrutaras de la montana rusa, pero como que ya disfrutas de otros juegos divertidos que antes no podias, no?


====
primero tienes q tener instalado el cdisplay si no tienes el winrar es facil buscar en goggle una version grtuita, creo que baje la mia de www.tulocura.com o algo asi...
luego que abres el archivo winrar instalas el setup del visor cdisplay y si ya t habias bajado el archivo de la boda ya deberias poder ver, si no puedes aun me mandas un mensaje con tu correo para enviarte el archivo

3:16 p. m.  
Blogger Oli said...

Dragón, me encantó tu post y la comparación de la montaña rusa con la vida misma. Anímate a subir nuevamente a una montaña rusa. El vivir la experiencia otra vez, después de tantos años, te resultará alucinante.

3:22 p. m.  
Blogger schatz67 said...

A mi me gusta asociar más la vida con una marathón. Mucha gente piensa que la vida es une cuestión de rapidez y de allí la comparación entre una carrera de 100 mts. y otra de 42 km.

De cualquier forma me gusta la figura que explicas en relacion a la montaña rusa.La vida a la larga tiene giros tanto o más inesperados que los del rollercoaster más alucinante que puedas imaginar.Por eso entiendo tu negativa a subirte a cualquier versión de dicho circuito;suficiente con los giros a los que la vida nos somete diariamente.

Un abrazo

Schatz

3:51 p. m.  
Blogger tizia said...

Me encantó tu post y muy cierta la comparación que haces sobre la vida y la montaña rusa. Cuando chicos no le tememos a las nuevas experiencias, los temores surgen cuando somos mayores. Lo ideal entonces seria enfrentar la vida con la alegria y entusiasmo de la niñez, sin dejar intimidarnos por las dificultades, como lo hacemos cuando adultos.

3:58 p. m.  
Blogger *Pricy* said...

He subido a varias montañas rusas en vida, solo a una no he podido enfrentar (me desanime a ultimo momento) ahora me arrepiento, espero se vuelva a presentar esa oportunidad.
Saludos,

4:11 p. m.  
Blogger Como un burro amarrado... said...

Tú lo has dicho Dragón...pero antes lo dijo mi tío John Bon Jovi:

"It's a bitch, but life's a roller coaster ride
The ups and downs will make you scream sometimes
It's hard believing that the thrill is gone
But we got to go around again, so let's hold on"

Saludos.

5:03 p. m.  
Blogger Angélica Camacho said...

Me parece o estás medio depre Dragoncillo... Describiste muy bien las sensaciones antes, durante y después de "morir un poquito" (como siempre dije) que es igual a subirse a una montaña rusa. A mi sencillamente me cae terrible subirme a una, siento que la cabeza me va a explotar, prefiero hacer caida libre.

Saludotes

5:06 p. m.  
Blogger jocho said...

bueno dragon... yo ahora paso por una fase en la que no pasa nada... de ahi vienen las subidas y bajadas que espero no me tumben

muy buen post dragon, nos vemos!!

5:32 p. m.  
Blogger Pripilas said...

Caramba que dragón para filosófico... Aun me falta muuucho por vivir pero ya tuve un par de caidas de cerebro desde lo mas alto de la montaña rusa y por ahí que volví a subir...
Bacán el post, me hizo acordar de esa montaña rusa del play land park que la clausuraron por falta de garantias dos días después de que yo me había subido...

6:21 p. m.  
Blogger 1000en@ said...

muy niña para q me pase eso (creo...) ....no hay posibilidades de tirarse del coche no??...si no ya jui! :P ... llegue a subir a los gusanitos ...quiero subirme a una montaña de verdad pero me dijeron que es HORRIBLE!!...facil me subire ..proximamente! ..salu2!

7:29 p. m.  
Anonymous Luz said...

*

Bueno, yo me eh subido al del
Play Land

es rico sentir la adrenalna!


Ahora q me pongo a pensar,
hace tiempo q le falta
adrenalina
a mi vida y
e dejado q me invada
la rutina...


Buen post
buena comparación


(yo tmb te siento algo depre,
ojalá mejoren los ánimos dragoncillo)


Saludoss

8:38 p. m.  
Blogger jclicious said...

Tengo un ex-enamorado que es un poco rayado y su vida siempre ha sido como un rollercoster, pero por opcion de el, era recontra dramatico, tenia los highs bien highs, y sus lows eran recontra lows. Le puse de apodo Rollerboy, y hasta la fecha le digo asi cuando ocasionalmente hablamos.
No tengo problemas en las subidas y bajadas de la vida, pero las montañas rusas las trato de evitar a toda costa.

2:15 a. m.  
Blogger Gabriel said...

dragon boy.. si tienes oportunidad de salir con tu sobrino te recomiendo que te lo lleves a la granja villa y lo pasees en el "black hole"... no sera una montaña rusa, pero es algo interesante como para recordar en que pais andamos

9:27 a. m.  
Blogger darling said...

Otro que se me vuelve loco. ¿Cómo que tus paseos se han acabado? Weuuuu. Habrán otros y descubrirás el placer de estar al límite.

¡Me encantan las montañas rusas! Las reales y las figuradas.

10:08 a. m.  
Blogger Chalo said...

¿montaña rusa? No gracias. Yo soy feliz con los pies en el suelo. No tengo la menor intención de ir a trescientos kilómetros por hora hacia el suelo desde una altura de cincuenta metros.

No.

Ni hablar

Que cobarde que soy.

11:09 a. m.  
Blogger Esther said...

Dragoncillo, me hiciste recordar cuando me subí en una montaña rusa una vez, hace mucho, mucho tiempo. Yo me subí toda atemorizada, pensando que me iba a morir de miedo, que me iba a pasar no sé qué, que no iba a salir viva de allí... ...pero, luego el carrito empezó a moverse y ¡Guaaauuuuuuu! ¡Me encantó! ¡Disfruté muchíiisimo! Luego, quise volver a subirme otra vez... ...pero, mis padres no me dejaron...

Me encanta la comparación que haces de la vida con la montaña rusa, es excelente. Tienes razón, momento de emociones fuertes, momentos en los que no pasa nada o nada parece moverse y momentos de bajón. Pero, estamos vivos y éso es lo que cuenta ¡Somos unos supervivientes, Dragoncillo!

Un beso.

12:05 p. m.  
Anonymous alfredo said...

eso te pasa por no hablar limeno diforzado

yo no hablo limeno disforzadoooooooo que te pasaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

y si vienes por ese lado te meto en el primer carrito de la montana rusa mas rusa que hay

tan rusa que sales rubio

1:52 p. m.  
Blogger Dragón del 96 said...

Kat: Supongo que ya podría subirme al gusano, ya toy más grandecito, creo. Sino... que alguien llame a mi mami.

Nam: También pienso lo mismo, no hay mal que dure mil años. Parado? What the fuck!

Peregrino: Claro que sé que tb hay buenos momentos, duran tanto como los malos, solo quise filosofar acerca de los malos esta vez. Y gracias por el dato, lo leí tb en el blog de Gabriel y me queda cerca a mi ato, muy cerca.

TRuLy: Lloremos junto, Trulycita. Tb pienso lo mismo, eso de "que hubiera si...?" mejor me atrevo o nunca.

Ursula: Querramos o no, siempre estamos en la montaña. No es cuestion si quiera de arriesgarse sino de acostumbrarse.

Jen Kuychita: Siempre habra altos y bajos.

Petite: Espera a subir a una de verdad.

Elga: Eh... es que no em gusta quedar mal parado.

Allan: Respondí a tu interrogante en el sgte post.

Dino: Y definitivamente son mas divertidos.

Oli: Donde encontrar una de verdad? O yo mismo la construiré?

Schatz: Siempre estamos sujetos a cambios radicales. Una marathon? No seas malo, no quiero legar tela a la meta.

Tizia: Y sabemos que eso es muy dificil.

*Pricy*: Si se presenta en Lima, avisame. Ahora se me antojo una.

Burro: Pues desconocía eso del señor Bon Jovi.

Angie: Puenting? Nicaraguas haría eso. Si, estaba depre, pero ya ando mejor.

Jocho: Enjoy the ride!!! (then drink coke).

Pripilas: Que tal suerte la tuya, brother. No habras vivido mucho, pero ya te llegara el momento.

1000en@: Parece que hubiera una cerca en Lima? La hay, alguien sabe?

Luz: Si, ya ando mejorito, gracias. Y si necesitas adrenalina, pues puedes ir a hacer compras para el cole. eso es toda una aventura.

Jclicious: Rollerboy me suena al personaje de Boogie Nights. Yo sería modestamente un 60% de Dirk. *D

Gabriel: Black hole? Oe, estas seguro que es un juego?

Darling: Parece que a todos nos viene la ruler al mismo tiempo. Que baina, no?

Chalo: Ok, proxima semana compararé una rica cena con hacer parapente.

Esther: Has visto Destino Final 3? Apoyo la moción de superviviente.

Alfredo: Oe, que sensible. Rubio? Asu... Donde me pongo pelirrojo?

2:13 p. m.  
Blogger MARICHAN said...

dragon!
yo solamente me subo al gusanito de miercoles. A ninguna montaña rusa.
Me c... de miedo. No gracias soy acrofobica y de estomago sensible.
Sufi!!!!

2:30 a. m.  
Blogger TRuLy said...

Where r u Dragon?

2:49 a. m.  
Blogger Ana Lucía said...

Muy buena comparacion, amigo, la vida es asi..sabes a mi me encantan las montanas rusas, por mas que me muero de miedo..igual me suboooooooo!! pero en la vida es diferente, estuve un poco enferma los ultimos dias, y estuve realmente muy asustada,, pense que por tantas cosas buenas que me habian pasado, ya me tocaban las malas :o( la mas maricona :o(
Me acuerdo del gusanito de plaza San Miguel, del Super Loop de la feria del hogar que te daba la vuelta, cuando volaba fui al SIX FLAGS de Mexico (alucinante, yo me moria de miedo pero igual me subia con la tripulacion aunque gritaba como loca me divertia!! y tambien en Los Angeles, que esas si son bravasas!! :o)))

A ver cuando este en Peru, antes de la comilona Bloggera nos vamos a San Miguel al Gusanito, tranquilo, te subes conmigo, atras el Imberbe, con Schatz que tal??
jajaja
abachos!

10:21 a. m.  
Blogger Ana Lucía said...

Muy buena comparacion, amigo, la vida es asi..sabes a mi me encantan las montanas rusas, por mas que me muero de miedo..igual me suboooooooo!! pero en la vida es diferente, estuve un poco enferma los ultimos dias, y estuve realmente muy asustada,, pense que por tantas cosas buenas que me habian pasado, ya me tocaban las malas :o( la mas maricona :o(
Me acuerdo del gusanito de plaza San Miguel, del Super Loop de la feria del hogar que te daba la vuelta, cuando volaba fui al SIX FLAGS de Mexico (alucinante, yo me moria de miedo pero igual me subia con la tripulacion aunque gritaba como loca me divertia!! y tambien en Los Angeles, que esas si son bravasas!! :o)))

A ver cuando este en Peru, antes de la comilona Bloggera nos vamos a San Miguel al Gusanito, tranquilo, te subes conmigo, atras el Imberbe, con Schatz que tal??
jajaja
abachos!

10:21 a. m.  
Blogger Dragón del 96 said...

Marichan: Yo tb soy de estomago sensible, lo que me hace pensar que tampoco podría subirme al gusanito de marras.

TRuLy: Aca toy! Onta? Acá toy!

Ana Lucía: Claro, toda la mancha en el carrito. Aunque no se si todos quieran subirse. Y de verdad me alegro que estes mejorcita.

2:51 p. m.  
Blogger monich said...

Enfrentar nuevamente una montaña rusa será entonces un reto de doble significación. Creo que un día podrías hacerlo, intentarlo al menos. La sensación que queda luego es fenomenal: Me ha pasado.

5:07 p. m.  

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