lunes, marzo 05, 2012

No soy tan común...

Hace mucho tiempo, una amiga me dijo “tu eres una mezcla de Fulano, Sultano y Perengano”. Supongo que me lo dijo porque no vio nada original en mi…

Hoy, celebrando casi el 20 aniversario de ese hecho le respondo…

No me llamo Muhammed.

Tampoco me apellido Li.

No soy un chino han.

Menos nací en Asia.

No utilizo el dólar en mi día a día.

Y para que decirte, no conozco ni pío de Chino Mandarín.

No mido entre 1.7m y 1.71m.

Tampoco tengo 29 años.

No soy solo Cristiano (también soy Apostólico, Católico y Romano).

No soy ni vendedor, ni agricultor.

No le tengo miedo a la muerte (a la mía no, al menos).

Tampoco sufro de obesidad.

No como tres veces al día... varias diría yo.

Mis ojos no son castaños.

No he leído A Tale of Twin Cities de Charles Dickens (pero si me sé A Christmas Tale de pe a pa).

No solo soy diestro, también puedo escribir con la izquierda lo que me hace ambidiestro.

No juego fútbol… ni siquiera hago deporte.

Tampoco tengo los pies egipcios (bueno, solo uno, el otro es griego).

Y aunque es irrelevante, tampoco perdí la virginidad a los 15 años.

Ni mucho menos... tengo sexo dos veces a la semana.

No soy casado.

Y aunque sea hombre, tenga el cabello negro, tenga un celular, coma arroz prácticamente a diario, pueda reconocer la Esvastica, el logo de Coca Cola y las orejas de Mickey Mouse, pertenezca al grupo sanguíneo O, haya cantado Noche de Paz al menos una vez en mi vida, utilice Google, Facebook y Youtube… hay miles de razones por las que yo no sería la persona más común en el mundo.

Esta, es la persona más común... chicas... si UNO les falla, hay otros 9millones iguales!

Qué? En el Perú?

No me llamo Luis.

Ni me apellido Flores.

No mido 1.64m.

Ni mucho menos he visto “La Reina del Sur”.

Ya no tengo 33 años.

Y no soy hincha del Alianza Lima (ni de la U).

Y aunque viva en Lima, haya heredado el nombre de mi padre, consuma papa y tenga un trabajo diurno, no me hace el hombre más común en el Perú, ni en el mundo. Así que, estimadísima… Karen?, Diana?, Jessica? La verdad ya ni me acuerdo quien me lo dijo, pero acabo de demostrar estadísticamente, que no soy nada común.

También apostaría que no soy un dragón común...

No tengo alas, pero puedo volar.

No tengo patas gigantes, calzó 43.

No soy verde, ni escamoso.

No tengo garras, el trabajo en cocina no me lo permite.

Y tampoco tengo glandulas de napalm detras de mis muelas del juicio.

Y aunque sea un dragón de fuego, por mi año de nacimiento, estoy 100% seguro que no me parezco en nada al resto de mis hermanos dragones del 96.

Me alegra ser muy diferente a cualquiera que pueda leer esto. Y aunque la esperanza de vida de cualquier ser humano en la actualidad sea de 69.4 años, tampoco me haría común si viviera esa cantidad de años. Soy diferente por lo que pienso, hago y soy.

Mientras tanto, en algún lugar del mundo…

Muhammed Li: Lucho? Leíste lo que escribió D96?

Luis Flores: Nah, a ese wevon ya no le creo nada.

3 Comments:

Blogger Rosa G. said...

Qué buen post Dragón sin alas, ni escamas.

10:25 p. m.  
Blogger Elmo Nofeo said...

Dios nos hizo diferentes para que seamos los mejores en nuestra categoría, no para que vayamos por la vida comparándonos.

Por ejemplo, a mi me hizo el más feo, no hay nadie más feo que yo, porque quien es más feo que yo es una asquerosidad (o sea da asco).

9:18 a. m.  
Blogger Daniela Muente said...

qué risa.

12:50 p. m.  

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