lunes, mayo 14, 2012

El Día de las Madres.


Yo trabajo cuando otros descansan. Trabajo en un restaurante.

Y hoy me tocó trabajar, casi todo el día. Hoy (o ayer) fue el Día de las Madres o el Día de las MADAFACAS, como les digo de cariño.

No, no las voy a saludar porque es demasiado cliché… y las cosas cliché solo las escribo en el face. Ok, antes lo hacía acá, pero era porque no tenía face. Y ya este dragón se ha rascado tanto las alas, que ya no hace cosas cliché.

No sé si tienen idea de lo fuerte que es trabajar en un restaurante. En especial cuando esta lleno. Solo hay dos días que se llenan obligatoriamente, el Día de San Valentín (sentado en cuclillas, chupándome el dedo) y el Día de las Madres. Todos ustedes MADAFACAS, prefieren no cocinar en casa y van a restaurantes a NO cocinar, NO lavar platos, NO hacerla de anfitrión y sobre todo, NO tener el estrés de preocuparte que cocinar, de si salió bien o si fue suficiente. No hay sobras que guardar, solo es sentarse, comer e irse.

Pero que pasa en una cocina cuando el restaurante está lleno? Todo es un caos, llegan los pedidos, largas listas de pedidos que tienen que salir a tiempo, calientes y ricos (a menos que sea una ensalada, duh!). Entras en rush, que a veces el genio le cambia a uno (me lo han dicho, a veces puedo ser grosero), pero como me dijo un amigo alguna vez, lo que pasa en la cocina, se queda en la cocina. No hurt feelings si mandaste a la mierda a alguien, es el estres del trabajo. Tienes que estar verificando que tengas todo lo que se pide y si está por acabarse, pues avisas. Los platos vuelan, la gente corre, los cocineros nos quemamos, nos cortamos, y lo aguantamos como los machos. Que chucha si la flaca te puso los cuernos, el banco te va a embargar o si te cuadraron el día anterior, al momento del servicio tu mente solo se concentra en una cosa: sacar todo a tiempo.

Estos últimos días, previos al de hoy, los servicios han estado fuertes. Que bestia, el sábado por la noche no teníamos nada de producción para el domingo y un grupo tuvo que amanecerse para reabastecernos. Valió la pena, logramos reponernos para el domingo y hacer un buen servicio. No faltó nada.

Ya en otro momento me quejaré de los comensales, pero hoy solo quiero descansar. Ha sido un día fuerte… solo quiero, descansar…

2 Comments:

Blogger Elmo Nofeo said...

Te metiste a soldad..., perdón, a cocinero, ahora tienes que aprender.

6:34 p. m.  
Blogger Pao said...

Guau... que grato descubrir que aún tienes un blog.

Y que curioso, yo también trabajé el día de la madre... en un restaurante. Entiendo perfectamente de lo que hablas.

Para mí fue un día más de trabajo, trabajar un domingo se ha vuelto algo totalmente rutinario. Que curiosa que es la vida si la observamos a la perspectiva de unos pocos años.

Cuidate mucho Dragón, vuela alto... y que el cielo donde vuelas sea infinito.

Pao
Fundador jubilado de zoofiesta

11:18 p. m.  

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