lunes, julio 03, 2006

The look.

Leí hace poco el blog de Syd donde menciona que a veces usaba el cabello largo y se dejaba la barba crecida para sentirse invisible. Eso me trajo cierto recuerdo cuando yo me sentía igual y hasta ahora a veces lo hago. No soy gran cosa, empezando por ahí, pero mi autoestima tampoco está por los suelos, pero desde que salgo con mi flaca, he mejorado mucho mi aspecto personal.

Cuando estaba en la universidad creía que viéndome diferente sería interesante a los ojos de las muchachas incautas que buscan a un solitario rebelde para encamarse con él al menos una vez por semana (cucufatas, por favor, pueden leer Dragones del 96 mientras tanto), pero lo cierto es que mi belleza escondida estaba más escondida de lo que creía. Empezando por que la barba crecida no me caía para nada bien, y jugue con ella por etapas. Completa, tipo chivita, solo en el cuello, e incluso una vez deje solo los bigotes, pero parecía actor porno de los 60’s. Y nada que decir del cabello, pues la naturaleza, y también la genética, me dieron el cuero cabelludo más inapropiado para alguien como yo. Trinchudo como un erizo, es decir, cuando el cabell me crece, en lugar de caer, sube hasta verme como una de las hidromacetas de Gisella Valcarcel en su recordado Alo Gisela. Entonces, vera un tipo, flaco como un tallarín, sin cuerpo, con barba larga y trinchuda, y cabello que parece una explosión a los Torres Caro, era lo peor que podrías encontrar en la universidad. Ni siquiera a la gente de artes que podían verse estrambóticos y nadie les decía nada, claro que las muchachitas de arte se morían por ellos, pero no por un futuro ingeniero.

Igual, no cambié mi look de la universidad hasta que conocí a una enamorada. Ella me hizo recapacitar y me volví humano. Hasta que terminamos y su tía, la asistenta social, me subió de escala y me vi obligado a dejar la universidad por dos años. Cosas de la vida. Hasta hace un par de años utilizaba barba, yo creído de que se me veía bien, pero no. En realidad lo utilizaba por que Zashe me mordió el labio superior y me dejó dos marcas que cicatrizaron, entonces para ocultarlas, me deje la barba.


Empecé a salir con mi actual adorado tormento y ella me hizo el extreme makeover, me recortó el cabello a dimensiones naturales y dentro de esta tierra, me afeitó y me puso como un ser humano normal. No le gusta que me deje la chiva, ni siquiera que deje un día de afeitarme. Y por que no decirlo, tiene razón. Por rebelde me deje una vez mi antiguo look, barba castaña (ok, ok, solo son dos o tres pelos castaños) cabello largo y ropa vieja. No es por nada, pero cuando la gente me veía me decía que parecía un pordiosero. Ojeroso como yo solo, por mis noches madrugadoras, y aunque he subido de peso y ya parezco una persona normal (además tener un gimnasio propio en casa también hace lo suyo), el verme desaseado me hacía ver enfermo, cansado, y hasta daba miedo. Completamente diferente a cuando quiero verme... normal.

Si, es cierto. Creo que mi anterior look era para volverme invisible como lo leí en este post de Syd, siempre me considere un antisocial y hasta resentido con el mundo. No quería que nadie me viera, ni de reojo, y hasta ahora tampoco me gusta. Pero, eso se a convertido en un deber que cumplir... hasta quemar el último cartucho. (Buena, Pizarro!!!)

10 Comments:

Blogger Chinasky00 said...

Jajaja, yo también adquirí una facha grunge en esos años noventeros de putamadre. Aún puedo llevar la melena y cuando quiero, dejo fluír la barba para que la chela se entrevere ahí, la sensación de rascarse la barba con chela es rica.
Saludos mi broder.

9:56 p. m.  
Blogger Daniellha said...

Dragon jajaja... muy bueno...lo que hace el amor, descubre tu rostro, y te sientes mejor.
Un abrazote

8:57 a. m.  
Blogger Peppermint said...

¿Se puede saber por qué soy la antepenúltima en enterarme de que tienes este otro blog?

Muy mal, my mal. Te perdono sólo porque el dragón encerrado en el rectángulo me gusta mucho... xD. Considera éste espacio linkeado.

9:12 a. m.  
Blogger Dragón del 96 said...

Chinasky00: Gracias por la visita, espero la visita sea placentera.

Daniellha: Sí, pues, lo que hace el amor. Hoy me tocó afeitarme, mañana es el cabello... no!!! estoy peor que niño de tres.

Peppermint: No, no eres la antepenultima, aun faltan muchoooosss más. Gracias por la visita y lo del dragón... acabo de escribir un post comentandolo, ya lo publico.

5:44 p. m.  
Blogger Ursula said...

Ja ja!!, a mi me pasó algo parecido con mis pintas medio hippescas, jean roto, sandalias bajas, cabello a lo capitán cavernícola y carteras incaicas...conocí a mi esposo y ahora me ves con el pelo planchadito, taquitos y ropa decente, hasta uso faldas,toda una lady, aunque de vez en cuando me siento rebelde y de 20 años nuevamente y regreso a mis pintas y me voy a pasear por el Paseo Ahumada con los escolares góticos y los pseudo punks..

9:00 p. m.  
Blogger Laura Hammer said...

Por que hablas tanto de parecer una persona normal?
Es tan necesario?

10:19 p. m.  
Blogger Dragón del 96 said...

Ursula: cuando yo regreso a ser como era, me gano lios. Me gusta llevar la fiesta en paz.

Hammer: Pues creo que sí. En mi diccionario, una persona normal no es como yo. Nunca.

11:23 p. m.  
Blogger Carlox said...

normalizado...
o
pisado... ¿?

12:00 a. m.  
Blogger Dragón del 96 said...

Syd, un poco de ambos...

7:19 p. m.  
Blogger Dragón del 96 said...

Llegue a tiempo???

2:48 p. m.  

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